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Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Por ello, ver pasar miles de escenas ante nuestros ojos y disparar la cámara en el momento correcto requiere de un gran talento.

 

Un estudio realizado por Social Bankers señala que el 10 por ciento de los publicaciones que más éxito tuvieron en Facebook fueron de fotografías.

Si bien hay algunas imágenes compradas o de stock que pueden llegar a sustituir las tomas profesionales de un fotógrafo, lo cierto es que siempre (¡siempre!) tendrán ese aire acartonado y ficticio porque, evidentemente, no son una muestra representativa de lo que la empresa propone. ¡Ojo! Por supuesto que pueden ser de mucha calidad y tener un majestuoso impacto, pero nunca transmitirán lo mismo que una foto hecha por un profesional que sabe lo que el ADN de marca necesita transmitir y cómo es correcto hacerlo.

Por el contrario, un buen registro fotográfico cumple el mismo rol que una sala de exposición presencial. Son las imágenes originales, concretas y realizadas in situ las capaces de impulsar la identidad de tu marca por encima de la competencia en un área de exhibición cuya naturaleza es primordialmente visual y que puede variar desde folletos y trípticos, hasta banners y afiches, papelería y cartelería, hasta merchandising y videos institucionales.

Tal es así, que el 90% de la información transmitida al cerebro es visual y éste procesa los elementos visuales 60,000 veces más rápido que el texto. Además, y de acuerdo a investigaciones de Xerox, se ha detectado que las imágenes a color incrementan el deseo del público por leer y recorrer una pieza de contenido hasta en un 80%, sumado a que lacomunicación textual acompañada de imágenes relevantes obtiene un 94% más de vistas que los mensajes sin recursos gráficos.

Como bien dice el primer axioma del psicólogo y teórico en comunicación, Paul Watzlawick, “es imposible no comunicarse: todo comportamiento es una forma de comunicación”. En el caso de la identidad de marca, tu imagen corporativa debe ir mucho más allá del logotipo y merece considerar todos los aspectos esenciales que hacen a su visibilidad y que por tanto son portadores de significados.

En este sentido, la fotografía bien cuidada y capturada con un ojo agudamente perceptivo cumple un rol dominantemente estratégico para mostrar tus productos, servicios, recursos humanos, equipos técnicos, instalaciones y hasta desarrollos o procesos. Si estás invirtiendo tiempo y dinero en desarrollar tu identidad y credibilidad como empresacontemplar la fotografía en el diseño web será vital para humanizar tu propuesta y transmitir a tus clientes el mensaje adecuado para tu marca.

 

El valor diferencial de contar con una buena fotografía en el diseño web

Técnica y estilo, arte y profesionalidad, inteligencia analítica y labor crítica, capacidad de conceptualización y agilidad en la ejecución son todos aspectos lindantes cuando nos referimos a la fotografía en el diseño web. Una vez que en Fuego Yámana tenemos las capturas deseadas, el equipo de diseño se encarga de elegir cómo utilizarlas dentro del sitio web, validamos la selección con el cliente, confirmamos la correcta disposición en la página y les damos los retoques o ajustes necesarios para que se destaquen en la propuesta online y guíen al usuario mediante una navegabilidad llamativa, vistosa y sugerente.

Si estás comunicándote como una marca alegre, distendida y divertida (o bien todo lo contrario, formal, sobria y seria), de ninguna manera tus fotos pueden mostrar algún rasgo que permitan interpretar lo opuesto. En el mundo digital hay que romper la barrera que provoca la pantalla, acercarse a la gente de manera empática y mostrarse tal como la empresa es para que la conozcan y transmita confianza. Independientemente del sector en el que esté tu marca, el consumidor quiere ver qué personas hay detrás de ella, y en este sentido las fotos son el mejor recurso para humanizar al equipo y hacerlo más cercano al público final.

Así, las ventajas de contar con fotos propias son evidentes. Desde personalizar el mensaje de acuerdo a lo que se necesita expresar, dotar de un toque único e irrepetible a cada imagen, vehiculizar el alma de la marca dentro de cada fotografía (sea corporativa o de producto), transmitir honestidad y transparencia de la compañía en cada toma hasta construir un reflejo fiel y real de lo que es la empresa, se convierten en elementos inspiradores de confianza, credibilidad y sobre todo, de profesionalidad institucional.

En este sentido, es importante estudiar previamente el tipo de fotografía que se va a necesitar(pueden ser tomas de plano general y gran angular o bien capturas detalladas y de teleobjetivo para hacer hincapié en el minucioso detalle). También, es pertinente predecir si servirán como background o fondos que contengan contenido escrito, si la foto será utilizada directamente sobre la profundidad de toda web o si simplemente se tratará de un set para presentar en formato mosaico.

Disponer de la fotografía en el diseño web permite contar una historia de marca de manera rápida y sencilla, así como también conectar directamente con el público objetivo y darle ciertas pistas sobre para qué sirve un producto o cómo funciona un servicio. ¡Pero no es tan simple como parece! Todos los elementos de la exposición fotográfica (el contraste, la saturación y el nivel de brillantes o nitidez) deben ser previamente analizados, estudiados y seleccionadoscon fundamento estético, publicitario y hasta comercial si lo que se busca es que los usuarios entiendan lo que el mensaje quiere expresar y la reacción/acción que se intenta estimular.

Como bien decía Henri Cartier Bresson«fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje». Más que contar con una buena cámara o disponer de un banco de imágenes freemium, la clave no está en el soporte ni el medio sino en la persona capaz de capturar la esencia de la marca como si sus ojos fueran las palabras de un poeta.

En el caso de aplicar la fotografía en el diseño web, esta combinación se hace aún más delicada ya que luego el equipo de diseño debe trabajar en un contraste minuciosamente adecuado para que los usuarios puedan leer lo que se está expresando, observar lo que se está mostrando e interactuar por todos los rincones de la web sin requerirse demasiados esfuerzos.

¿Qué es lo que intentamos decirte con todo esto? Fácil. Al igual que una persona con buen aspecto brinda mayor seguridad y credibilidad que otra que no cuida de su imagen, la primera impresión que tu marca cause a partir de su presencia visual definirá la confianza que el usuario deposite en ella. Si dentro de tu ecosistema digital le das un delicado cuidado a la fotografía en el diseño web, además de colocarlas en lugares estratégicos y de manera tal que llamen la atención, conseguirás que las visitas prorroguen o extiendan su estancia en tu sitio, e incluso que deseen información adicional sobre tus productos o decidan contratarte por un servicio. Ahora sí: luz, cámara, ¡acción!

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1Actualmente, vivimos en un mundo en donde prima la imagen visual. El dicho “una imagen vale más que mil palabras” nunca ha sido tan cierto como hoy en día, más aún en los entornos digitales en los que la cantidad de información disponible crece de manera vertiginosa y ni los procesadores ni la inteligencia humana son capaces de discernir todo el flujo de mensajes disponibles. Dentro de este contexto, la fotografía en el diseño web cumple un rol clave tanto para mostrar las especificidades de un producto, transmitir la esencia de la marca como para presentarse de manera profesional ante los ojos del consumidor.

¿Acaso tenés un local de ropa de surf o una marca de juguetes para niños, un restaurante, un bar cervecero, un hotel boutique o apart, una empresa de distribución y logística o una consultora de servicios corporativos y te preguntas cómo hacer para que tu propuesta comercial sea clara y correctamente percibida por aquellos a los que te interesa conquistar? Bien, una de las mejores maneras de lograrlo es utilizando la fotografía en el diseño web. Pero nada de andar recurriendo a bancos de imágenes o fotos genéricas que lejos de personalizar y crear una presencia de marca única o memorable encasillan a la firma en una propuesta artificial, fría, aparente y hasta falsificada.

Si bien hay algunas imágenes compradas o de stock que pueden llegar a sustituir las tomas profesionales de un fotógrafo, lo cierto es que siempre (¡siempre!) tendrán ese aire acartonado y ficticio porque, evidentemente, no son una muestra representativa de lo que la empresa propone. ¡Ojo! Por supuesto que pueden ser de mucha calidad y tener un majestuoso impacto, pero nunca transmitirán lo mismo que una foto hecha por un profesional que sabe lo que el ADN de marca necesita transmitir y cómo es correcto hacerlo.

Por el contrario, un buen registro fotográfico cumple el mismo rol que una sala de exposición presencial. Son las imágenes originales, concretas y realizadas in situ las capaces de impulsar la identidad de tu marca por encima de la competencia en un área de exhibición cuya naturaleza es primordialmente visual y que puede variar desde folletos y trípticos, hasta banners y afiches, papelería y cartelería, hasta merchandising y videos institucionales.

Tal es así, que el 90% de la información transmitida al cerebro es visual y éste procesa los elementos visuales 60,000 veces más rápido que el texto. Además, y de acuerdo a investigaciones de Xerox, se ha detectado que las imágenes a color incrementan el deseo del público por leer y recorrer una pieza de contenido hasta en un 80%, sumado a que lacomunicación textual acompañada de imágenes relevantes obtiene un 94% más de vistas que los mensajes sin recursos gráficos.

Como bien dice el primer axioma del psicólogo y teórico en comunicación, Paul Watzlawick, “es imposible no comunicarse: todo comportamiento es una forma de comunicación”. En el caso de la identidad de marca, tu imagen corporativa debe ir mucho más allá del logotipo y merece considerar todos los aspectos esenciales que hacen a su visibilidad y que por tanto son portadores de significados.

En este sentido, la fotografía bien cuidada y capturada con un ojo agudamente perceptivo cumple un rol dominantemente estratégico para mostrar tus productos, servicios, recursos humanos, equipos técnicos, instalaciones y hasta desarrollos o procesos. Si estás invirtiendo tiempo y dinero en desarrollar tu identidad y credibilidad como empresacontemplar la fotografía en el diseño web será vital para humanizar tu propuesta y transmitir a tus clientes el mensaje adecuado para tu marca.

Importancia de la fotografía en el diseño web

El cerebro humano es muy pero muy visual y siempre le llama más la atención una página web con fotos que ilustran los textos a una web que únicamente incluye contenido sin apoyatura gráfica. En este sentido, las imágenes de calidad que acompañan cada mensaje que habla de la empresa, productos y servicios, suelen convertirse en el gancho para que los usuarios sigan activos en la web e incluso lean todo lo que se ofrece. Pero si se quiere llegar más lejos, y llamar aún más la atención de futuros clientes, la clave está en usar fotos de calidad en cada una de las páginas.

Está más que comprobado y avalado por las estadísticas o analíticas digitales que una web con fotos de calidad que expresan concretamente lo que se narra recibe muchas más visitas que una página web con fotos de baja calidad o la simple ausencia de ellas. Pero, aunque te digamos esto, lo cierto es que gran parte de los emprendedores o empresas medianas que comienzan a inmiscuirse en el Marketing Digital descuidan y desestiman el rol fundamental de la fotografía en el diseño web y en la imagen general de la marca.

Por estos motivos, en Fuego Yámana siempre que iniciamos un nuevo proyecto de desarrollo visual y digital recalcamos el valor trascendental de la fotografía en el diseño web; y si es posible, intentamos que la marca recurra y cuente con la experiencia, la sensibilidad y los conocimientos específicos de un profesional visual.

Hoy por hoy, y más aún dadas las tendencias en diseño digital, son muchos los websites que basan gran parte de su presentación en sliders o backgrounds que determinan el propio estilo de la web, y si estas imágenes no son de buena calidad o no transmiten el mensaje pertinente y deseado, puede que el sitio no consiga ni un décimo de los objetivos deseados.

De hecho, para nosotros uno de los momentos más importantes en la etapa del desarrollo web es cuando empezamos a crear los prototipos. En esta fase, ya necesitamos pensar detalladamente sobre la composición, el estilo y los elementos específicos que darán vida a la interfaz. Es por ello que en esta instancia, la decisión sobre los colores, tipografías, contenidos e imágenes es muy importante. Solo si trabajamos de manera adecuada contemplando todas las apoyaturas del wireframe podemos transmitir la esencia de la marca sin mayores dificultades porque contamos con un claro boceto que representa visualmente, de forma sencilla y esquemática la estructura de la página web y los bloques que le dan vida.

De igual manera que las fotografías tienen que ser de excelente calidad y lo más profesionales posibles, también deben estar orientadas al negocio y al mensaje que la empresa quiere enviar. Para ello, más que gatillar disparos al aire, es necesario diagramar un esquema de fotos posibles teniendo en cuenta la estructura de la web, las actividades que realiza la compañía, el catálogo de productos que dispone y los servicios que desea ofrecer.

La responsabilidad de nuestra agencia frente al cliente está indisolublemente arraigada al enfoque profesional. Si lo que buscamos es construir un sitio web realmente notorio, memorable, limpio e impactante, la punta del iceberg debe estar en orientar los esfuerzos hacia los contenidos, tanto visuales como textuales. Sea contratando a un fotógrafo competente, teniendo un archivo fotográfico previo que sirva como material o incluso gestionando con algún recurso interno de la firma que sepa tomar fotos con alto criterio óptico, lo importante es disponer de la fotografía en el diseño web a fin de destacar la propuesta empresarial.

El valor diferencial de contar con una buena fotografía en el diseño web

 

¿Qué es una buena foto?

Es muy común formular esta pregunta. Jon Uriarte  ofrece una interesante respuesta a esta cuestión: «Entendemos por una buena foto aquella imagen que nos transmite información de algún tipo, tanto estética como conceptual, por la que nos sentimos de algún modo interesados, atraídos o simplemente estimulados.»[1]

Ahora bien, podemos tener en la mano una serie de fotografías y preguntar a los transeúntes cuáles les parecen buenas o malas. Siempre tendremos respuestas; nadie nos dirá “oiga usted, gracias por preguntar pero soy la persona menos calificada para responderle”. En fin, todos sentimos que podemos opinar de fotografía. Y en ese sentido el preguntarse si una imagen es buena o mala está bien, pero la respuesta será tan parca como imprecisa. Cuando buscamos analizar de manera más seria una fotografía habría que comenzar por cuestionar el modo de análisis mismo.

El preguntarse si una foto es buena o mala adolece de dos problemas: primero caer en un simplismo. Una foto es un objeto demasiado complejo como para tratar de encasillarlo únicamente en dos posibilidades extremas de bueno o malo. Se cae necesariamente en una reducción injusta. Aquí no funciona el maniqueísmo. Ejemplo: ¿qué pasa si le muestro a una persona en la calle la siguiente fotografía de una pareja?

Tal vez el observador la califique automáticamente de “mala” porque apenas si se puede entender, en parte por el paso del tiempo.

Sin embargo es la única fotografía de Don Arnulfo González Peza y de Doña Francisca Gutiérrez, el único testimonio visual de su paso por este mundo. Y si son los bisabuelos del autor de este artículo (como lo son) entonces el asunto ya no es tan sencillo y la pregunta de si la fotografía es buena o mala resulta un tanto irrelevante. ¿Qué más da si la foto tiene deficiencias de cualquier tipo si es la única evidencia de la existencia de mis antepasados?

El segundo problema con la pregunta es que si algo es bueno o malo también se puede caer en un cierto juicio ético, pues ambos conceptos están directamente relacionados con la bondad o la maldad. Nos metemos, innecesariamente, en camisa de once varas. No le podemos decir a una fotografía «¡Foto mala! ¡Foto mala!» como lo haríamos con Fido si destruye nuestro sillón favorito. Entonces la solución, en este sentido, tampoco está en preguntar si una fotografía es buena o mala.

https://oscarenfotos.com/2012/04/17/fotografia-buena-o-mala/

La NPPA (National Press Photographers Association) ha realizado un estudio para comprobar si el público es capaz de distinguir entre fotografía profesional y fotografía amateur, y han llegado a un resultado concluyente: no solo la distinguen, sino que prefieren la fotografía profesional . Puede parecer trivial para algunos, pero lo cierto es que ni la NPPA podía anticipar cuál sería el resultado.

Para realizar el test, han mostrado un total de 200 fotos, la mitad realizadas por fotógrafos de prensa profesionales, y la otra mitad, por aficionados, obviamente entremezcladaAsí es como una empleada del hogar se ha hecho con un prestigioso premio de la agencia Magnums y sin identificar a sus autores. Con un sensor, se observaron los movimientos de los ojos de los participantes al mirar una fotografía, y posteriormente se les hizo una batería de preguntas.

Gracias al sensor, pudieron darse cuenta de en qué se fijaban los participantes. Una de las cosas que resalta el estudio, es la fuerza que tienen las caras, que tienden a ser lo primero que capta la atención. También pudieron comprobar como a los pies de foto se les prestaba más atención en el caso de fotografías profesionales, ya que estaban mejor trabajados.

Otras conclusiones del estudio son las siguientes:

 

  • Las fotografías profesionales tienen el doble de posibilidades de ser compartidas.
  • Los usuarios emplean más tiempo mirando una fotografía profesional.
  • En un 90% de los casos, los entrevistados distinguieron entre fotografías profesionales y fotografías amateur.

 

Un estudio muy interesante y que aún tiene más datos que revelar. Es una buena noticia, sobre en estos tiempos en los que, cada vez más, vemos como la fotografía de aficionados llega más y más lejos. Los propios entrevistados, sin ser preguntados, se hicieron eco de esto, destacando que cada vez más medios emplean fotografías de aficionados en sus noticias.

 

Diferencia de la misma foto tomada por un profesional y por un aficionado

 

 

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